Outsourcing farmacéutico
Autoproclamada como la primera franquicia de servicios profesionales farmacéuticos, ha dado una vuelta de tuerca
a esta actividad. Los emprendedores que se integran en la red son farmacéuticos colegiados, pero sin farmacia, que buscan el autoempleo. Su tarea es ofrecer servicios –como autónomos– a las farmacias que dispensan medicamentos a los centros sociosanitarios. Un cometido
que abarca diversas parcelas. “Entre otras, detectar problemas relacionados con los medicamentos, organizar actividades vinculadas a su uso racional y del gasto farmacéutico o fomentar la integración en el equipo sanitario”, señala
su directora general, Rafaela Ramírez.
La cadena tiene un proyecto piloto sobre la atención farmacéutica domiciliaria, “de acuerdo a las normativas autonómicas. Además, a través de nuestro centro de estudios Pharmatheneum, impartiremos cursos a los profesionales sociosanitario sobre los medicamentos”.
Se ubica en la franja media-baja de inversión. “En cuanto a los ingresos y
al tiempo de recuperación, depende de las residencias a las que se atienda y del número de pacientes. No obstante, se logra en un año y medio. Hay franquiciados que sólo trabajan media jornada y otros más. Un ejemplo: una residencia
de 120 pacientes; a 18 euros/paciente,
y una dedicación de 30h. semanales”.
Conviene aclarar su concepto de ‘prefranquicia’: “Es un farmacéutico que ha reservado una zona y esta pendiente de empezar a trabajar en un centro”. En ese sentido, tienen 23 farmacéuticos franquiciados y cada uno trabaja en varios centros, en total 53 lugares de trabajo.
Emprendedores - 27/05/2010