“El sector de las tintorerías en España se encuentra en una etapa de madurez con cadenas de franquicias consolidadas en el mercado al que presta un buen servicio al cliente”, apunta Pablo Gutiérrez, socio director de Consultoría de mundoFranquicia. “De este modo –sigue comentando–, en los próximos años no se espera la aparición de gran cantidad de nuevos operadores, aunque sí es probable que las cadenas que operan en la actualidad o alguna nueva que se introduzca en el mercado vayan introduciendo nuevos servicios orientados a la satisfacción total del cliente”.
Son precisamente estos nuevos servicios los que están potenciando las redes que operan en el mercado español para conseguir una diferenciación de su
oferta frente a la competencia y, sobre todo, una característica distintiva de
su servicio de cara al cliente.
Servicios especializados
Con la finalidad de establecer una clara imagen de marca, casi todas las enseñas están recurriendo a este posicionamiento. Por ejemplo, una de las características que gana más peso es la de la tintorería ecológica, es decir, un tratamiento en el que no se utilizan productos químicos, sino biodegradables y respetuosos con el medio ambiente.
“Actualmente, las nuevas tecnologías han entrada de lleno en el sector de las tintorerías y lavanderías, siendo clave de la competitividad de las enseñas además de permitir a estas cadenas desarrollar nuevas líneas de negocio que amplían la oferta de sus centros y, por
lo tanto, su clientela y el volumen de actividad”, argumenta María Dolores Sevillano, directora de Consultoría de Tormo & Asociados.
Otra nueva línea que también se está abriendo paso poco a poco en este tipo de establecimientos es la oferta paralela de arreglos y transformaciones de prendas de vestir. Se trata de un servicio que complementa muy bien la oferta de limpieza de ropa, que tiene la ventaja de que el cliente no debe esperar un nuevo plazo de tiempo para ello, y de que el establecimiento puede realizar el servicio a través de terceros (de forma que no tiene que ampliar su plantilla).
Y, si bien no es nuevo, otro aspecto diferenciador es el de la rapidez. En una sociedad en la que el tiempo es un componente esencial de cualquier servicio, tardar sólo una hora en la limpieza de una prenda de vestir, no sólo es una ventaja competitiva frente a la competencia sino que amplia el tipo de cliente –más ocasional, para casos urgentes, etc.– que puede recurrir a su servicios.
Como apunta Sevillano, “el incremento del nivel de vida y el abaratamiento
de estos servicios también han favorecido la aparición de grandes cadenas
que se apoyan en la técnica para
ofrecer un servicio rápido y de calidad
a un precio asequible”.


