Errores frecuentes
¿Cómo detecta el franquiciador
los errores del franquiciado?
A través del control, cuyo objetivo,
además de asegurar la calidad
exigible es, precisamente,
prevenir, detectar y corregir los
errores que pueda cometer
alguno de sus franquiciados.
El franquiciador controla el funcionamiento
de sus unidades de
venta mediante visitas de
supervisión continuas. A menudo
no se anuncian para pillar
desprevenido al franquiciado y
que los resultados del control
sean más fiables. Aunque puedan
parecerlo, no son una injerencia,
sino una ayuda para que
el franquiciado gestione su
negocio según las directrices
marcadas por la central.
Hay franquiciadores que utilizan
el "cliente misterioso", un visitante
de su propia plantilla que
controla al franquiciado y su
establecimiento haciéndose
pasar por un cliente. Y muchos
disponen de una línea de atención
telefónica. Si el cliente
quiere formular alguna queja,
puede llamar a la central desde
el establecimiento. También se
realizan encuestas a los clientes
finales. Por teléfono, correo
postal o electrónico, la central
envía cuestionarios preguntando
si han quedado satisfechos
con el servicio y la atención
prestadas por el franquiciado.
Claves
El concepto: El error más
grave que puedes cometer es
adherirte a una cadena sin informarte,
previamente y a fondo,
sobre el verdadero estado
de la red y la rentabilidad de
sus unidades de negocio.
Lo que debes saber:
- Antes de firmar el contrato,
entrevístate con al menos tres
franquiciados para averiguar
cómo va el negocio y si los
ingresos prometidos por el
franquiciador son reales.
- Infórmate muy bien sobre
sus servicios de asistencia.
Muchos franquiciados se quejan
de la falta o escasez de
apoyo técnico de su franquiciador
cuando lo necesitan.
- Pregunta cómo y cuándo se
suministra y abastece el establecimiento.
Tienes que saber
si el franquiciador cumple puntualmente
con los plazos de
entrega que promete.
Cuidado con: pensar que el
prestigio de la marca es suficiente
para llevar tu negocio.
Confiarte demasiado y descuidar
tu trabajo es un error que
puede llevarte a la quiebra.
MÁS APARTADOS DE LA GUÍA DE FRANQUICIADOS
¿Cuál es el error más imperdonable
para el franquiciador?
De todos los errores que puedes
cometer como franquiciado, el
más perjudicial para el franquiciador
es que ponga en peligro
el prestigio de la enseña.
Desprestigia la marca el franquiciado
que no respeta los signos
distintivos de su imagen corporativa.
Saltarse logotipos o colores
o no seguir cualquier norma
gráfica que identifique y distinga
la marca frente a la competencia,
es una falta muy grave.
También hace peligrar el prestigio
de la insignia el franquiciado
que se salta las directrices
comunes dictadas por la central.
El sistema operativo de la franquicia
es la clave para el éxito
del negocio. Por tanto, debe ser
aplicado a rajatabla y por igual
en todas y cada una de las unidades
de negocio abiertas.
Las malas relaciones entre un
franquiciado y sus clientes finales
también dañan seriamente la
imagen de la insignia. No sólo se
traducen en quejas del cliente a
la central, sino en posibles clientes
que, alertados, no optarán
en el futuro por los productos o
servicios de esa enseña.
Cuando el franquiciador detecta
alguno de estos errores, alerta
al franquiciado para que los
corrija. Si se repiten o persisten,
son causa para la inmediata rescisión
de contrato.
La franquicia se basa en la repetición de un esquema prefijado,
pero no es sólo eso. Además, es preciso estar atento a los
cambios y responder a los niveles de exigencia del franquiciador.
El error forma parte de
la condición humana.
Por mucho que te
esfuerces para llevar tu
establecimiento lo mejor posible
es raro que, más tarde o más
temprano, no acabes cometiendo
alguno. De ahí que la
central tenga la necesidad de
ejercer un control continuo
sobre la calidad de tu gestión.
Además de la supervisión operativa,
el franquiciador lleva a
cabo una supervisión financiera
a través de los controles de
contabilidad periódicos. Cuanto
más transparente sea tu contabilidad,
mejores relaciones
tendrás con la central. Ocultar
datos financieros a tu franquiciador
sería un error gravísimo.
Si se descubre, podría ser el fin
de tu acuerdo de franquicia y,
por tanto, de tu negocio.
Otro error muy frecuente es
pensar que la marca, si es muy prestigiosa, venderá por sí
misma. Si descuidas tu trabajo y
te relajas confiando en que la
imagen de la enseña será suficiente,
bajarán tus ventas.
Siempre alerta
Por último, no pienses nunca
que lo sabes todo. Aunque seas
un franquiciado de éxito, necesitas
seguir aprendiendo. No te
pierdas ningún curso de tu franquiciador.
De lo contrario,
podrías quedarte atrás y tus
ventas podrían resentirse.
Y asiste a todas las convenciones
de franquiciados. Aunque
el franquiciador "no pase lista",
es un error perdérselas, ya que
suponen una puesta al día
importante y te dan la oportunidad
de participar activamente
en la toma de decisiones que
afectan a la franquicia, a la red
en general y también a tu propio
establecimiento.
Emprendedores - 07/05/2007