Gastos del franquiciado
Si decides incorporarte a una red de
franquicias, hay una serie de pagos que no
podrás evitar. Son las reglas del juego.

Toda empresa tiene una
serie de gastos fijos inevitables,
como el pago
al personal, el alquiler
y mantenimiento del local, o el
pago de las deudas contraídas
con las entidades financieras.
Pero, si te conviertes en franquiciado,
deberás afrontar otro
tipo de pagos estandarizados
por la central que son los que
permiten que funcione la
estructura de la red. Los tres
principales pagos son: el canon
de entrada, el canon de mantenimiento
y el de publicidad.
El canon de entrada
Santiago Barbadillo, director
de Barbadillo Asociados, lo defines
como ¿el pago inicial que
un franquiciado efectúa al franquiciador
por el uso de una
marca con prestigio al que tiene
derecho tras la firma del contrato,
por el proceso de formación
inicial donde se realiza la
transmisión del saber hacer y
por la amortización parcial de
las inversiones realizadas para la
puesta en marcha de la red?.
Este canon suele ser pagado
de forma íntegra al firmar el
contrato y ser definitivo. Pero
es posible que el contrato no lo
especifique o que imponga
otras condiciones.
Asegúrate antes de firmarlo de
si existe un nuevo pago del canon,
o de parte del mismo, en
caso de renovación del contrato,
o si la central exige pagarlo por cada nueva unidad operativa
que desees abrir en un futuro.
Pagos periódicos
Si el canon de entrada da derecho
a entrar en la red, los pagos
periódicos sirven para recibir
apoyo permanente de la central.
Entre los dos cánones más
extendidos "de mantenimiento
y de publicidad" existe una
notable diferencia: el primero
es una fuente de ingresos para el
franquiciador, mientras que el
segundo sólo puede gestionarlo
en beneficio de todos y de
forma transparente.
No existen reglas fijas para los
cánones y cada central los exige
a su manera: fijo, variable,
según la facturación u otras circunstancias,
como el número
de empleados. Para Xavier Vallhonrat,
presidente de la AEF,
¿lo más justo es que el franquiciado
pague un porcentaje de
sus ventas. Así, cada uno aporta
en función de lo que obtiene¿.
Para valorar la idoneidad de
una enseña no hay que fiarse
de la cuantía de los cánones.
Una enseña con un royalty de
mantenimiento del 8%, puede
parecer abusiva, pero puede ser
más interesante que otra que
no cobre nada. Depende de la
rentabilidad que obtengas.
¿Cuál es la inversión necesaria?
En el sistema, predominan las enseñas que exigen al franquiciado
una inversión inicial entre 30.000 y 120.000 euros. En el último año
se ha registrado un descenso de las franquicias más baratas, aquellas
que requieren una inversión inferior a los 30.000 euros. Por supuesto,
la naturaleza de cada negocio determina la inversión, pero el mercado
tiende a señalar un precio de 60.000 a 120.000 euros como el paradigma
medio de esta actividad.
¿Por qué algunas franquicias no cobran canon de entrada?
El canon de entrada es uno de los
pagos que identifican el sistema de la
franquicia y la gran mayoría de enseñas
lo exige. Sin embargo, también hay
un porcentaje reseñable de de franquicias
que renuncian a su cobro. En
España, más del 20% de los franquiciadores
no exigen este pago. Entre las
razones para no cobrarlo destacan tres
como principales: la buena salud financiera
de la enseña, el cobro encubierto
a través de otros cánones y la falta de
notoriedad del franquiciador.
Buena salud financiera
Una enseña consolidada que se
encuentre en una buena posición
financiera puede hacer más atractiva
su oferta a futuros franquiciados prescindiendo
de este cobro para favorecer
su expansión. Si vas a entrar en una
red que te haga esta oferta, debes asegurarte
de que, a cambio, no rebaje el
nivel exigible de sus contraprestaciones
ni eleve el importe de otros pagos.
Canon encubierto
Puedes encontrarte con la picaresca
de algunas enseñas que renuncian al
canon de entrada para captar nuevos
franquiciados, pero que, en realidad,
desvían esa cantidad a otros pagos
obligatorios. Comprueba que no existan
sobreprecios en el aprovisionamiento
de materiales u otros servicios
que te preste la cadena, y que los
pagos periódicos sean similares a los
de otras enseñas de su sector.
Falta de notoriedad
El importe del canon de entrada suele
ser proporcional a la notoriedad de la
marca. Por ello, algunas enseñas nuevas
en el mercado, con marcas poco
reconocidas, renuncian a su cobro
para competir mediante esta ventaja
de precio con otras enseñas de mayor
penetración en el mercado.
Emprendedores - 07/05/2007