Comenzar con respaldo
Frente a la incertidumbre de un negocio en solitario, el franquiciado tiene el respaldo de la experiencia de la enseña.
Los comienzos de cualquier
nuevo negocio
siempre son inquietantes.
Suele haber muchas
deudas por pagar e incertidumbre.
Los clientes, además, pueden
tardar en llegar y al
empresario le asaltan las dudas
sobre si debería hacer algo más
de lo que le han enseñado a
hacer para mejorar la situación.
Según Federico Zwanck, presidente
de AEDEF, hay que mantener
la calma, ya que "un
exceso de iniciativa del franquiciado
en esta etapa puede ser
contraproducente, sin olvidar
que por este know how hemos
pagado ya un canon".
Lo importante, según los
expertos, es confiar en que el
modelo del franquiciador acabará
cuajando, pero también,
recopilar información sobre el
día a día para tratar de detectar
las posibles debilidades del
negocio. En opinión de Zwanck,
durante los comienzos, "es fundamental
la cooperación con el
franquiciador aceptando las
directrices de la enseña y sus
sistemas de trabajo".
Déjate llevar
Generalmente, las enseñas son poco amigas de aceptar que un franquiciado realice cambios y ajustes individuales en su unidad. El funcionamiento estandarizado de la red depende de la coordinación de las estrategias, cuyo alcance y motivaciones globales sólo conoce el franquiciador. El franquiciado reconoce las situaciones puntuales de crisis, cuando decaen las ventas, pero le resulta muy difícil anticipar con claridad cuándo una enseña está equivocándose.
Para Juan Carlos Higueras, profesor de estrategia y competencia del Iede, "el franquiciado no tiene una visión global de la enseña, ni un sistema de gestión adecuado que proporcione alarmas y acciones preventivas o correctivas y, además, no dispone del conjunto de indicadores que componen toda la franquicia, sólo de una parte".
Esto produce una clara limitación en el franquiciado, que es inevitable en un sistema de red en el que hay una organización por encima de él. No obstante, aunque no pueda actuar por libre, su aportación de información sobre el día a día es importante para el franquiciador, y suele tomarla en cuenta.
Para Zwanck, "el franquiciado puede y debe contribuir mucho al éxito de su negocio, ya que está en primera línea y escucha a su clientela, analiza los puntos fuertes y débiles de su competencia, evalúa las tendencias del mercado y detecta cambios en los hábitos de consumo y la aparición de nuevas oportunidades".
¿Es buen momento para entrar en el negocio?
Todas las previsiones de crecimiento del sector son positivas. Recientemente ha empezado a franquiciar una gran cantidad de nuevas enseñas, que están en plena búsqueda de franquiciados para comenzar a extender su red. Por otra parte, se está alcanzando la madurez en muchos sectores, pero la franquicia está demostrando su capacidad para competir ventajosamente con las empresas independientes. Algunos analistas creen que el ritmo de crecimiento puede ralentizarse a medio plazo, por lo que ahora hay más facilidades para entrar en el mercado de las que habrá en unos pocos años.
¿Hay alguna clase de subvención?
Según Roberto Trujillo, socio-director de la consultora IASAF, especializada en tramitar subvenciones, ¿salvo contadísimas excepciones, no existen subvenciones específicas para el sector de la franquicia¿. No obstante, hay posibilidades, ya que, como señala Trujillo, "el franquiciado, en cuanto empresa calificable en la mayoría de los casos como pyme, tiene muchas posibilidades de ser apoyado por las Administraciones Públicas".
Actualmente hay diversos tipos de subvenciones que puedes solicitar para tu negocio. Cada comunidad autónoma gestiona ayudas a través de sus consejerías de Industria, Trabajo, Empleo y Comercio. Además, existen entidades de Desarrollo Regional que ayudan a la financiación. Por otra parte, puedes acogerte a las ayudas al autoempleo, que subvencionan hasta seis puntos del tipo de interés de tu deuda; o solicitar la subvención por renta de subsistencia, que te garantiza unos ingresos mínimos durante los primeros tiempos de tu actividad.
¿Qué formas de financiación puedo conseguir?
Las formas de financiación no son diferentes que las de otra clase de negocios. Para financiar la inversión inicial se suele recurrir a un préstamo personal con el que cubrir partidas como la adquisición de equipos informáticos, maquinaria, mobiliario, rehabilitación y reforma del local, financiación del canon de entrada, entre otras partidas.
También hay otras vías para financiar aspectos parciales de la financiación. Por ejemplo, para invertir en activos fijos, se puede solicitar un préstamo blando, como los que ofrece la línea ICO (Instituto de Crédito Oficial), que bonifica el tipo de interés mediante subvención. Para la adquisición o acondicionamiento del local se puede solicitar un crédito hipotecario, dejando como garantía el propio local "no es de alquiler" o la vivienda del franquiciado. Y para financiar los gastos derivados de la actividad empresarial, como los desfases temporales de tesorería, o la financiación de stocks conviene solicitar una cuenta de crédito con una entidad financiera.
Emprendedores - 09/04/2007