10 puntos clave a tener en cuenta
1 En primer lugar,
cerrar muy bien las
condiciones económicas:
modo de pago, canon de
entrada, royalties, plazos.
Ver si está incorporado el
concepto de inversión
determinado por la central
y los gastos propios que
conlleve la puesta en
marcha del negocio...
2 Las cláusulas
referentes a la
renovación del contrato.
Analizar la obligatoriedad
o no de volver a pagar el
canon de entrada. Hay que
tener en cuenta que los
objetivos de franquiciador
y franquiciado pueden
cambiar con el paso de los
años y terminar no siendo
coincidentes.
3 Las cláusulas de
rescisión del contrato. Es
aconsejable revisar cuáles
serán las causas que
llevarán a dar por
finalizada la relación
contractual y en qué
supuestos será
responsabilidad del
franquiciado y en cuáles
del franquiciador.
4 Las cláusulas de
penalización por
incumplimiento del
contrato por parte del
franquiciador (como puede
ser un retraso en el
aprovisionamiento).
5 Las condiciones de
aprovisionamiento es
otro punto esencial.
Deberán contemplarse
aspectos como la
modalidad y vía de
aprovisionamiento; si el
franquiciador es el único
suministrador o si
podemos negociar otras
vías más rentables.
6 Conviene, además,
analizar especialmente
las condiciones relativas
al área de exclusividad.
"El ámbito de actuación
del franquiciado deberá
quedar muy delimitado así
como los planes de
expansión del
franquiciador", afirma
Dolores Sevillano.
7 De la misma manera
conviene acordar de
antemano las condiciones
de la oferta. Es decir,
hasta qué punto el
franquiciado tiene
potestad para incorporar
otros productos o servicios
en su negocio.
8 La transmisión del
know how o saber hacer
de la central se considera
también un punto
imprescindible en la
negociación. Habrá que
informarse de cuál es la
aportación de la central,
cómo van a transmitir
esos conocimientos, quién
asume los costes de
aprendizaje, dónde se
imparte, si la formación es
continuada...
9 Igualmente se debe
acordar de antemano a
qué tipo de tribunales
está sometido el contrato
ante el surgimiento de
posibles controversias.
10 Finalmente todos
los expertos coinciden
en las ventajas de someter
el contrato al estudio de
un experto sin escatimar
gastos. Un mal contrato te
puede resultar claramente
mucho más caro a la larga.
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Emprendedores - 05/11/2007