BELLEZA
Resistencia tecnológica ante la crisis
Claudio Nóvoa

Tecnología y dinamismo para encontrar nuevos nichos de mercado. Éstas son las claves que permiten al sector de belleza seguir una correcta evolución en un entorno económico tan complejo. Se prevé que la tendencia positiva se mantenga, sin olvidar que continuaremos asistiendo a la aparición de conceptos novedosos.
La tecnología es la base del negocio. “Alrededor de diversos avances se han creado nuevas actividades y enseñas en los últimos años. Este fuerte componente innovador ha permitido rebajar los costes, de tal modo que la oferta de belleza llega cada vez a más gente. Gracias a este fenómeno, servicios considerados de lujo, como la fotodepilación, ahora se han extendido”, apunta Santiago Barbadillo. En paralelo, el equipamiento necesario para montar un centro se ha abaratado, con lo que la inversión media ha ido bajando, algo que facilita el acceso al segmento de más emprendedores. “Una reducción que no se logra en detrimento de la calidad”, advierte Xavier Vallhonrat.
Franquiciado e innovación
Esta vertiente tecnológica determina el día a día del negocio. “El asociado tiene que mostrar un perfil innovador y abierto al cambio, ya que es probable que se sustituya la maquinaria de forma periódica para adaptarse a las nuevas exigencias”, explica Vallhonrat. Esto conlleva una inversión adicional cada cierto tiempo.
Para Miguel Ángel Oroquieta, este entorno cambiante, en el que continuamente surgen conceptos y se mejoran tratamientos, puede ocasionar problemas: “Imaginemos que un competidor, gracias a una nueva tecnología, satisface mejor un servicio del que nos ocupábamos nosotros hasta ese momento”. Pero más que un riesgo, el subdirector general de Tormo & Asociados ve una oportunidad, “pues exige reconvertirse”.
Por todo ello, el emprendedor debería exigir a la central que estuviese muy atenta a esa parcela. “El franquiciador no está obligado a realizar acciones de I+D, pero sí acudir a ferias y conocer el mercado de la innovación para detectar las tendencias que marcarán el futuro”, señala Barbadillo.
La La innovación tecnológica se ha convertido en la principal baza competitiva
Crecimiento que no cesa
Sobre estos pilares se ha desarrollado un mercado que ha mantenido la tendencia al alza de los últimos años. Los centros de estética y belleza –uno de sus subsectores– han pasado de 22 redes y 759 unidades en 2007 a las 41 cadenas y 984 establecimientos del anterior ejercicio.
En esta misma línea se mueven las peluquerías, que han incrementado tanto el número de enseñas (de 22 a 25) como de unidades (de 1.187 a 1.418). Y la franquicia conquista terreno en este campo –muy poco a poco– a costa de unos salones independientes que están viviendo cierres masivos, como consecuencia de la crisis.
Según los expertos, la belleza mantendrá un buen comportamiento. “La actividad seguirá evolucionando, tanto a través de los conceptos ya operativos como de los que surjan”, pronostica Oroquieta. Esta lectura positiva se apoya, además, en el hecho de que la demanda ha caído menos que en otros sectores, indica Barbadillo.
De cara al futuro, Oroquieta prevé un buen recorrido para las actividades relacionadas con la cirugía menor –sin necesidad de intervenciones complejas– y con los pequeños retoques estéticos, como el botox. “La franquicia todavía no ha penetrado en un segmento de la población que solicita este tipo de tratamientos”, añade.
Una muestra más de cómo el mercado continúa generando oportunidades, en gran parte por la nueva mentalidad de un público cada vez más propenso a utilizar servicios de belleza.
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Emprendedores - 06/11/2007