SALUD
Un mercado que mantiene el pulso
Claudio Nóvoa

Nos preocupamos cada vez más por nuestra salud y por el cuidado personal, lo que beneficia
a las cadenas que operan en este segmento, que ha experimentado un crecimiento notable. Y no parece que la crisis vaya a detener su evolución.
La delicada situación por la que atraviesa la economía de los hogares españoles ya está haciendo mella en los ingresos de, prácticamente, todos los sectores. La salud no iba a ser una excepción. Aunque parece que este mercado goza de una fortaleza que le permitirá resistir con mayores garantías la crisis, como subraya Mariano Alonso. “Creo que es una de las mejores alternativas de inversión, ya que, en muchos casos, se ocupa de primeras necesidades. Ante la recesión se podrá recortar el gasto en partidas como la ropa, el ocio o la segunda vivienda, pero no en salud”.
Y es que la creciente preocupación por el cuidado personal y la salud beneficia a este segmento. “El hecho de dedicar más tiempo libre a hábitos saludables y a la práctica deportiva o a la relajación ofrece garantías de futuro a gimnasios, centros de nutrición y otros conceptos especializados”.
El vaso medio lleno
Sin embargo, Gonzalo Bernardos advierte que determinadas áreas como la dietética van a sufrir, “al no representar un gasto primordial en los presupuestos domésticos”. Pero esto no supondrá la desaparición de tiendas, aclara Xavier Vallhonrat, “puede ocurrir que bajen su volumen de negocio o que se estanquen, pero las cadenas seguirán ahí, pues tras ellas existe un trabajo bien hecho de muchos años”.
La demanda social de este tipo de servicios ha tenido su reflejo en el crecimiento de los subsectores que componen la actividad. El mercado de herboristería, dietética y parafarmacia pasó de 1.142 establecimientos, en 2006, a los 1.820 con los que arrancó el presente ejercicio, mientras que las ópticas sumaron 323 unidades en ese periodo, hasta alcanzar las 837, según datos de Tormo & Asociados.
Este último sector se caracteriza por una importante atomización, con un total de 9.700 establecimientos, lo que convierte a España en el país con más ópticas por habitante, según la Federación Española de Asociaciones de Óptica (Fedao).
Tendencias y retos
No obstante, el mercado avanza hacia la concentración. De hecho, la propia entidad reconoce que esa expansión se debe, en gran medida, a los procesos llevados a cabo por las principales marcas y al protagonismo de la franquicia, un sistema que ha contribuido a modernizar la imagen de los locales y a la búsqueda de estrategias más agresivas de márketing y publicidad.
Para Bernardos, el principal desafío para las enseñas es captar a los titulados en óptica y a las tiendas independientes. En esta tarea competirán con otras fórmulas de asociacionismo como las centrales de compras, muy implantadas también.
Las clínicas odontológicas, por su parte, deben fidelizar a un público habituado a los dentistas tradicionales. “Pero en este empeño se topan con la excesiva rotación de personal en sus centros. Y la Seguridad Social va a sufragar cada vez más tratamientos bucodentales, algo que les afectará”, señala Bernardos.
Lo cierto es que el segmento ha incorporado 116 establecimientos en los dos últimos años, hasta llegar a los 368. “El trabajo de las cadenas se tiene que centrar ahora no sólo en transmitir una buena imagen, sino en acompañarla de unos servicios impecables”, explica Pablo Gutiérrez. Sin duda, esta estrategia les ayudará en el proceso de transformar, en franquicias, a las clínicas tradicionales, las cuales operan en entreplanta, sin presencia a pie de calle, y sin una imagen tan potente.
Las inversiones en este mercado varían mucho en función del segmento que se elija. Oscilan desde los 34.000 euros con los que se podría montar un centro de dietética, hasta los 100.000 de una óptica, pasando por las clínicas odontológicas, con una horquilla de 150.000 a 300.000 euros.
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Emprendedores - 08/11/2007