¿Quieres que la relación con tu enseña sea perfecta?

Entusiasmo absoluto, inquietud, decepción y vuelta a empezar.
Como en los buenos matrimonios, éstos son algunos de los
estados ineludibles por los que pasa toda relación de franquicia.
Superarlos es posible si ambos socios conocen con antelación los
momentos críticos. La teoría del Factor E. los ha identificado.
Centro comercial Arroyo de la Vega,
Alcobendas (Madrid). Paula Castejón,
directora de Expansión de
la central de franquicias Re-imagina,
se enfrenta a lo que ella califica
como su prueba de fuego. 'En la primera
reunión con el nuevo franquiciado de La
Mafia se Sienta a la Mesa (una de sus
enseñas de restauración), nos pedía autorización
para ofrecer menú del día', explica
Castejón. No era la primera vez que
un franquiciado lo solicitaba (la enseña no permite esa oferta), pero lo que preocupó
a Paula es que un nuevo franquiciado
comenzara la reunión con condiciones
previas. 'Esto puede ocurrir más tarde,
pero no es habitual al principio', explica.
Condenados a entenderse
La relación entre franquiciador y franquiciado
tiene unas pautas de comportamiento
comunes que el gurú americano
Greg Nathan ha bautizado como la teoría
del Factor E. Gráficamente, muestra
una curva que representa la evolución de
la confianza entre la central y su franquiciado.
'Se llama así porque cada uno de
los estadios de esta relación recibe un
nombre en inglés que termina en E',
aclara Santiago Barbadillo, director
general de la consultora Barbadillo y
Asociados. En este reportaje, te desmenuzamos
los detalles de cada una de
estas fases. Así podrás averiguar en cuál
de ellas te encuentras.